Crear una landing page no empieza por el diseño: empieza por decidir qué le vas a ofrecer a quién y qué querés que haga esa persona. Si eso está claro, el resto es un proceso ordenado de cinco pasos que en Buenos Aires tiene una particularidad: el AMBA es enorme y la zona que elegís para tus anuncios cambia todo.
Antes de empezar: ¿necesitás una landing?
Una landing page es una sola página con un solo objetivo: que te escriban, que reserven o que compren. Conviene cuando tenés una oferta concreta y vas a mandarle tráfico: anuncios en Instagram o Google, un link en la bio, un QR en el local o una campaña de temporada.
Si en cambio necesitás presentar varias líneas de servicio, un equipo, obras o un catálogo, lo tuyo es un sitio de varias páginas. Lo comparamos con ejemplos en landing page vs. sitio web. Y no es una cosa o la otra: muchas empresas tienen su sitio institucional y arman landings aparte para cada campaña.
Paso 1: una oferta y una sola acción
Antes de abrir cualquier editor, completá esta frase: “Esta página es para [quién], que quiere [qué], y la acción que espero es [una sola]”. Por ejemplo:
- “Para dueños de departamentos en Caballito y Almagro que necesitan pintar antes de alquilar. Acción: pedir presupuesto por WhatsApp con fotos del ambiente”.
- “Para mamás de zona norte que buscan colonia de verano. Acción: reservar una visita”.
- “Para monotributistas que se atrasaron con ARCA. Acción: agendar una consulta”.
Si te salen dos o tres acciones distintas, probablemente son dos o tres landings. Una página que pide “llamanos, seguinos, suscribite y mirá el catálogo” no consigue ninguna de las cuatro cosas.
Definí también qué hace distinta tu oferta: precio cerrado, visita sin cargo, atención en el día, cuotas, garantía. Eso va a ser el título.
Paso 2: juntá el material antes de diseñar
Lo que más demora una landing no es programarla: es esperar los textos y las fotos. Juntá esto antes de empezar:
- Logo en buena calidad (si no tenés, una versión simple del nombre alcanza para arrancar).
- Fotos reales: del trabajo terminado, del equipo, del local o del producto. Sacadas con el celular y buena luz sirven más que una foto de banco de imágenes.
- Tres a cinco beneficios concretos: zona que cubrís, tiempos, medios de pago, garantía.
- Pruebas: reseñas de Google, capturas de mensajes de clientes (con permiso), logos de empresas para las que trabajaste, años en el rubro.
- Las preguntas que siempre te hacen por WhatsApp. Son las preguntas frecuentes de la página.
- Datos de contacto: número de WhatsApp, horario, dirección si atendés en un lugar físico.
Si los textos te cuestan, escribilos como le explicarías el servicio a un cliente por WhatsApp: concreto, con números (plazos, zonas, precio) y sin adjetivos vacíos como “excelencia” o “calidad premium”.
Paso 3: estructura, diseño y publicación
Con la oferta y el material listos, se arma la página. El orden de las secciones (título, problema, beneficios, pruebas, precio, preguntas y cierre) lo explicamos bloque por bloque en anatomía de una landing page que convierte, así que acá vamos a lo operativo:
- Dominio. Registrá un .com.ar en NIC Argentina a tu nombre o al de tu empresa, nunca al del diseñador. Si ya tenés sitio, la landing puede vivir en una dirección como tudominio.com.ar/promo.
- Diseño pensado para el celular. Casi todo el tráfico de anuncios llega desde el teléfono. Se diseña primero esa versión y después la de computadora.
- Botón de WhatsApp con mensaje prearmado. Que el mensaje diga de qué página viene (“Hola, vi la promo de pintura de departamentos”), así sabés qué campaña te trajo la consulta.
- Velocidad. Imágenes livianas en WebP, sin videos de fondo ni sliders. Una landing lenta quema la plata de los anuncios.
- Medición instalada antes de lanzar. Google Analytics o similar, el píxel de Meta si vas a hacer anuncios ahí, y un evento que cuente cada clic en el botón de WhatsApp.
- Prueba final en dos o tres celulares distintos, con datos móviles, tocando cada botón.
Paso 4: llevar visitas en el AMBA
Acá aparece lo particular de Buenos Aires. El AMBA reúne la Ciudad y decenas de partidos del conurbano, y para muchos negocios no da lo mismo un cliente en Belgrano que uno en Quilmes: cambia el costo de traslado, el tiempo de entrega o directamente si llegás.
- Segmentá los anuncios por zona real de trabajo. Tanto Meta como Google Ads permiten elegir barrios, partidos o un radio alrededor de una dirección. Si hacés service de aire acondicionado en zona oeste, no pagues clics de Tigre.
- Decí la zona en la página. “Trabajamos en CABA y zona norte hasta San Isidro” en el título o bajo el botón evita consultas que no podés atender y te ahorra respuestas.
- Una landing por zona solo si la oferta cambia. Si en zona sur tenés otro precio de visita o otro local, tiene sentido una página para cada una. Si solo cambia el nombre del barrio, es la misma página y alcanza con segmentar el anuncio.
- Coordiná los horarios. Si tus anuncios corren a la noche y nadie contesta WhatsApp hasta el otro día, avisalo en la página (“Respondemos de lunes a sábado de 9 a 19”) o ajustá la programación de la campaña.
El tráfico pago no es el único. El link de la bio de Instagram, la ficha de Google Business y un QR en el mostrador o en el vehículo de trabajo también llevan visitas, y no cuestan nada. Cómo busca la gente por barrio y cómo aparecer en Google sin pagar lo desarrollamos con ejemplos en la nota de landing pages para pymes en Córdoba: la lógica es la misma en el AMBA.
Paso 5: medir y ajustar las primeras semanas
Una landing recién publicada es una primera versión. Durante las primeras semanas mirá estos números, sin obsesionarte con decimales:
- Visitas por fuente: cuántas llegan de cada anuncio, de Instagram o de Google.
- Clics en WhatsApp o envíos del formulario: es la conversión que importa.
- Consultas que terminan en venta: esto lo sabés vos, no la herramienta. Anotalo aunque sea en una planilla.
Si llegan visitas y nadie escribe, el problema está en la página: título poco claro, precio escondido, botón que no se ve. Si escriben pero no compran, el problema puede estar en la oferta o en la atención. Cambiá una cosa por vez (el título, la foto principal, el texto del botón) y dejá correr unos días antes de sacar conclusiones.
Hacerla vos o encargarla: plazos y costos
Con un constructor gratuito podés armar una landing simple en un fin de semana. Sirve para validar una idea, pero suele quedar lenta, con la marca del constructor y sin medición bien configurada.
Si la encargás, estas son las opciones reales de DpEstudio:
| Opción | Precio | Para quién |
|---|---|---|
| LP Profesional | $300.000 en 3 cuotas sin interés | Una landing con diseño propio, formulario, botón de WhatsApp y SEO básico, con pago único |
| Web por mes | $10.000/mes con diseño bonificado + dominio $40.000/año | Quien prefiere no hacer una inversión inicial y quiere hosting y mantenimiento incluidos |
Todos los planes y lo que incluye cada uno están en landing pages, y la modalidad mensual en web por mes. El plazo depende sobre todo de cuándo llega el material: con textos, fotos y logo listos, una landing profesional sale en días, no en meses. Trabajamos con negocios de CABA, del conurbano y de todo el país, y coordinamos todo por WhatsApp y videollamada. Si querés un número para tu caso, probá la calculadora de presupuesto.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta crear una landing page en Buenos Aires?
En DpEstudio la LP Profesional cuesta $300.000 en 3 cuotas sin interés. Si preferís no pagar todo al inicio, la web por mes cuesta $10.000 por mes con diseño bonificado, más el dominio.
¿Cuánto tarda en estar online?
Depende sobre todo del material. Con la oferta definida y los textos, fotos y logo listos, una landing se diseña y se publica en días. Lo que más demora es esperar el contenido.
¿Necesito una landing distinta para cada barrio?
No. Si la oferta es la misma, alcanza con una página y segmentar los anuncios por zona. Conviene separar solo cuando cambia algo real: el precio, el local o el servicio que das en cada zona.
¿Puedo mandar mis anuncios de Instagram a la landing?
Sí, y es para lo que mejor funciona. Mandar el anuncio a una página con una sola oferta y un botón de WhatsApp suele rendir más que mandarlo al perfil o a la portada de un sitio general.