Un sitio web institucional es la web “oficial” de tu empresa: dice quién sos, qué hacés, para quién y cómo contactarte. No está pensado para una sola campaña, sino para que cualquier cliente, proveedor o socio que te busque encuentre información clara y confiable. Acá tenés qué páginas necesita, qué datos poner y cómo decidir quién la mantiene.
Para qué sirve hoy una web institucional
Pensá en cómo te conoce la gente: te recomiendan, te ven en una obra, en una feria o en LinkedIn. Lo siguiente que hacen es buscarte en Google. Si no aparece nada, o aparece un perfil de Instagram sin actualizar, la duda queda instalada.
La web institucional cumple tres funciones que las redes no resuelven bien:
- Validar: el comprador de una empresa, un arquitecto que te va a recomendar o un cliente que va a pagar un anticipo quiere ver que existís, desde cuándo y con quién trabajaste.
- Explicar: en una web podés detallar cada servicio, con alcances, procesos y preguntas frecuentes, algo imposible en una publicación.
- Ser tuya: el dominio, los textos y los datos de contacto no dependen de que una red social cambie las reglas o te bloquee la cuenta.
Si lo que necesitás es captar consultas para una oferta puntual, quizás te alcance con una landing. Las diferencias están en landing page vs. sitio web.
Las páginas que no pueden faltar
Una pyme no necesita treinta secciones. Con estas cinco o seis se cubre lo esencial:
- Inicio. En la primera pantalla: qué hacés, para quién y en qué zona, más un botón de contacto. Debajo, un resumen de servicios y alguna prueba (clientes, obras, reseñas).
- Servicios. Una página por servicio principal, no una lista de viñetas. Cada una con qué incluye, cómo se trabaja, plazos orientativos y preguntas frecuentes. Además de ordenar la información, es lo que permite aparecer en Google cuando alguien busca ese servicio puntual.
- Empresa o Nosotros. Historia breve, quiénes la dirigen, desde cuándo trabajan y fotos reales del equipo y del lugar. Nada de “misión, visión y valores” genéricos.
- Clientes, obras o casos. Trabajos concretos con fotos y una descripción corta del problema y de lo que hicieron. Si trabajás con empresas, los logos de clientes (con permiso) pesan mucho.
- Contacto. WhatsApp con mensaje prearmado, teléfono, email con tu dominio, dirección con mapa si recibís gente y horarios.
- Legales. Si tu formulario junta datos de personas, sumá una política de privacidad acorde a la Ley 25.326 de protección de datos personales.
Un blog o sección de novedades suma si vas a publicar de verdad. Un blog con la última nota de hace dos años transmite abandono: mejor no tenerlo hasta poder sostenerlo.
Datos que generan confianza (y los que sobran)
En una web institucional, lo que convence son los datos verificables:
- Razón social y CUIT en el pie de página. A un comprador de otra empresa le ahorra un mail.
- Dirección real y, si corresponde, fotos del local, la planta o el depósito.
- Email con tu dominio (ventas@tuempresa.com.ar) en lugar de una cuenta gratuita.
- Matrículas, habilitaciones o certificaciones que efectivamente tengas, con número.
- Reseñas de Google enlazadas a tu ficha, para que cualquiera pueda comprobarlas.
- Una presentación en PDF descargable, para quien tiene que pasarla internamente o a un comité de compras.
Lo que sobra: contadores de “clientes satisfechos” sin respaldo, fotos de banco de imágenes con gente sonriendo en una oficina que no es la tuya, y frases como “líderes del mercado”. Quien te evalúa en serio lo nota enseguida.
Cómo presentar la empresa (si con la cara del dueño o como marca) también cambia la web. Lo analizamos en marca personal vs. corporativa.
Cómo cambia según el rubro
La estructura base es la misma, pero cada rubro tiene su página clave:
- Constructoras y estudios de arquitectura: el portfolio de obras con fotos de antes y después, metros, ubicación y plazo. Mirá cómo lo planteamos en páginas web para constructoras.
- Industrias y distribuidoras: catálogo técnico con fichas descargables, capacidad de producción y zonas de entrega. Más detalle en páginas web para empresas industriales.
- Estudios contables y jurídicos: áreas de práctica explicadas en lenguaje simple, a quién atienden (monotributistas, sociedades, pymes) y cómo es la primera consulta. Ejemplo en páginas web para contadores.
- Instituciones educativas y de salud: niveles o especialidades, cuerpo docente o profesional, inscripción o turnos online.
Hay ejemplos de muchos otros rubros en páginas web por rubro, y webs terminadas de clientes reales en proyectos: tenemos más de 50 en línea.
Quién la actualiza: autoadministrable o a medida
La pregunta “¿WordPress o a medida?” en realidad es otra: ¿quién va a cambiar el contenido y cada cuánto?
| Si… | Te conviene |
|---|---|
| Vas a cargar novedades, obras o productos seguido y querés hacerlo vos | Un sitio autoadministrable, con un panel para editar textos, fotos y secciones |
| El contenido cambia poco y preferís que otro se encargue | Una web liviana mantenida por el estudio, con cambios a pedido |
| No querés pensar en hosting, actualizaciones ni seguridad | Una modalidad mensual con todo incluido |
Con cualquier plataforma, exigí tres cosas: que el dominio esté a nombre de tu empresa en NIC Argentina, que tengas los accesos (hosting, panel, correo) y que la web cargue rápido en el celular. Un sitio con un constructor pesado y veinte plugins puede verse bien en la computadora del diseñador y tardar una eternidad con datos móviles. Si estás comparando proveedores, armamos una guía para elegir agencia de diseño web.
Cuánto cuesta y cómo pagarla
El precio depende de la cantidad de páginas, de si es autoadministrable y de cuánto contenido hay que producir. Estas son las opciones de DpEstudio para una web institucional:
| Opción | Precio | Incluye |
|---|---|---|
| Web por mes | $10.000/mes con diseño bonificado + dominio $40.000/año | Diseño, hosting y mantenimiento; los cambios los hacemos nosotros |
| Sitio Esencial autoadministrable | $750.000 | Sitio de varias secciones con panel para que edites vos el contenido |
La web por mes es la opción para arrancar sin una inversión inicial grande. Si necesitás algo más específico (catálogo técnico, varias sedes, área de clientes), te armamos un presupuesto por separado.
Al comparar presupuestos, fijate qué queda fuera del precio: el dominio, el hosting del segundo año, los textos, las fotos y los cambios después de la entrega. Un número más bajo que no incluye nada de eso termina saliendo más caro.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un sitio web institucional?
Es la web oficial de una empresa u organización: presenta quién es, qué servicios ofrece, con quién trabajó y cómo contactarla. A diferencia de una landing page, no está atada a una sola campaña.
¿Cuántas páginas necesita?
Para la mayoría de las pymes alcanza con inicio, una página por servicio principal, empresa, clientes u obras, contacto y legales. Es mejor pocas páginas completas que muchas vacías.
¿Puedo actualizarla yo?
Sí, si elegís un sitio autoadministrable: tiene un panel para editar textos, fotos y secciones. Si el contenido cambia poco, también podés pedir los cambios al estudio.
¿Cuánto cuesta un sitio institucional en DpEstudio?
La web por mes cuesta $10.000 por mes con diseño bonificado, más el dominio de $40.000 por año. El Sitio Esencial autoadministrable cuesta $750.000.